~Sakura sweetness~

~...the smell of summer in the rain...~

miércoles, noviembre 29, 2006

Reflexiones III: como pasa la vida

Después de un día intenso preparándome el examen de Química de mañana, caigo en el sopor nocturno consecuencia de horas y horas de trabajo. Veo paginas sin sentido y visito una que trata sobre la muerte de un ser querido. Sí, es una experiencia bastante triste pero alguna vez habrá que pasarla: no somos inmortales. Pero el problema es que pensamos muy poco en la muerte cuando quizás está muy cerca de los que quieres. O de ti mismo. Nunca podremos saber con certeza cuando moriremos, y todos queremos que sea lo más tarde posible (absténganse suicidas, depresivos, etc...) No podemos huir de ella. Nacemos para morir. Tenemos nuestro destino escrito en la cara. MUERTE. Moriremos, no lo podemos evitar. Pero después de estas reflexiones tan drásticas, he llegado a la conclusión que hay que disfrutar de todas las personas y de todas las situaciones que te ocurren cada dia de tu vida, pues cada segundo que transcurra nunca volverás a vivirlo. Dentro de un año terminaré bachillerato, diré adiós a esta ciudad, a mi mundo, a mi vida a la que estaba acostumbrada y sobre todo, a mis amigos. Me iré a Sevilla a hacer otra vida, la vida universitaria, y formaré otros nuevos amigos. Pero lo que nunca NUNCA haré será decir adiós para siempre a lo que conozco. Cierto es que no soy inmortal, que alguna vez tendré que decirlo, pero de momento espero que no y por mi parte siempre recordaré la época que vivo ahora, y siempre me preguntaré "por qué le dejé marchar..." La vida está llena de tantos arrepentimientos y remordimientos que a veces uno se pregunta si es buena la decisión que toma y no hay tiempo para pensar más, pues se realiza en el momento y no te da a elegir opciones para las posibles repercusiones del día de mañana.
Ahora sólo me limitaré a escribir en la agenda y componer canciones para él...

2 Comments:

  • At 3:53 p. m., Anonymous Anónimo said…

    En una ocasión un orgulloso samurai acudió a visitar un maestro zen(monje), queria que le explicara cual era el correcto camino del cielo y cual el del infierno,el monje le ignoró y siguió con sus actividades,el samurai era ignorado y empezó a irritarse, y sus palabras otrora amables,devinieron duras e imperativas. Entonces el monje dijo:¿debes creerte un gran hombre con tu cultivado lenguaje,tu refinado peinado y tu sable ceñido a la cintura?...¡Pero yo creo que eres un patán,un ignorante,un burro y un matón a sueldo!
    El samurai seriamente ultrajado montó en cólera y desenfundó su espada.EL monje riendo a carcajadas empezó a correr por todo el monasterio insultando al samurai que corría loco de ira.Por fin el guerrero loco de un ataque de rabia consiguió atrapar al monje contra la pared del santuario y en el momento que estaba a punto de cortarle la cabeza,el monje,serenamente dijo:<<¡Ése es el camino del infierno!>>.
    El espadachín dudo unos instantes y detuvo su gesto mortal y,comprendiendo súbitamente enfundó su espada.Entonces el monje dijo:<<¡Ése es el camino del cielo!>>.

     
  • At 5:33 p. m., Anonymous Anónimo said…

    que linda cris, muchos filósofos (como Unamuno) han llegado a esa conclusión, que el ser humano es el único ser que tiene conciencia de su muerte y eso le angustia. Estoy de acuerdo con todo lo que dices.

    Preciosa la historia, Sergio.

     

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